mientras me
deslizo por tu piel, te voy acariciando lentamente, te dejas llevar cual
corriente desliza una suave hoja, te imagino acostada sobre mi pecho y los dos
desnudos, mi mente perversa te toca lentamente, empiezo a temblar cual hoja
dominada por gotas de lluvia, mis manos
no saben cómo empezar a tocarte, temo ser tosco al acariciarte, pero el deseo se
desborda en un frenesí de pasión, me pides que te haga el amor, y nuestros
cuerpos ahora se unen en un idilio eterno y tus besos ahora no son efímeros, no
quiero ser cobarde y decir lo que hicimos ayer.
Solo las sombras
jugaban como dos amantes desenfrenados amándose en una noche de pasión. Y tú
querrás decirme algo o prefieres quedarte callada, te observo en silencio y veo
que tu mirada me pide que siga acariciándote, mis labios se deslizan cual
pececillo atrapado, cual inocencia perdida, mis labios bailan al compás de tu piel, te quieren gritar las
culpas más tu pasión es tan fuerte como mi propio deseo, y de nuevo nos vemos
desnudos no cobardes, valientes para gritar que hoy eres mía.
Que siga, te aferras agarrándote a las
sabanas, pero eso no me detiene, he logrado desnudarte, trato de sentarme mientras te voy observando, sigues acostada
en la cama, no puedo describir lo hermosa que te vez.
Quiero perderme
en cada acaricia, quiero poder tocarte cada parte de tu cuerpo, sé que me podré
cansar de recorrer un jardín tan bello, pero no quiero terminar la noche sin
haberlo intentado, estamos a oscuras pero eso no es impedimento, nuestros
labios juegan los unos a los otros mientras tus gemidos cada vez se aceleran
más, me dices que no siga, pero luego quieres que continué, ya estamos tan
extasiados mientras nos vamos amando y la noche poco a poco se va terminado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario